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Recuerda que somos Cerrajeros
Es sumamente normal dejar la llave dentro de la casa, olvidarte de las llaves en algún sitio e incluso perderlas en algún viaje o local. Más normal que esto es que la llave se nos quede atascada en la cerradura.
Ante estos casos lo más probable es que tu primera opción sea acudir a un cerrajero, sin embargo te contamos que esto no es siempre necesario.
No hace falta entrar en pánico cuando te pase algo como lo que te hemos comentado, puedes llegar a solucionarlo por ti mismo. Para esto necesitaras un objeto hecho de un material maleable pero que al mismo tiempo sea resistente, puedes usar por ejemplo:
Una tarjeta de crédito, siempre cuidando que no la necesites, pues en el proceso puede que termine dañada, doblada o partida.
Una radiografía. Es lógico pensar que nadie vive con una radiografía consigo, por lo que nuestra recomendación se encuentra orientada a que tengas contigo siempre un pequeño trozo de radiografía, en tu monedero o cartera, para que puedas resolver ante estas situaciones.
Un trozo de una botella de plástico, no hace falta que sea un gran trozo, basta con que sea lo suficientemente maleable y resistente, para que al realizar la maniobra no se parta ni se doble.
La técnica consiste en deslizar el objeto de arriba hacia abajo en la cerradura mientras haces algunos movimientos de empuje en la puerta. Puedes mejorar esta técnica añadiéndole un poco de aceite al objeto que deslizaras en la cerradura.
En cuestión de segundos lograrás abrir tu puerta, ahorrándote el dinero que podías haber gastado en un cerrajero. Pero, es importante que te percates de si al introducir la llave le diste vuelta, de haberlo hecho tendrás que llamarlo pues puede que el problema sea más grave de lo que piensas.

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